Sentir nerviosismo o desasosiego es habitual, pero no por ello deja de ser desagradable. Cuando nos sentimos agobiados y queremos que ese malestar desaparezca, debemos, en primer lugar, localizar el origen, para después poder manejar la ansiedad. Por muchas estrategias que pongamos en marcha para reducir la ansiedad, si no tenemos localizado el origen de ésta, sólo nos ayudarán de forma transitoria. Sin embargo, una vez sabemos de dónde proviene la ansiedad, aprender herramientas para manejar la ansiedad que sentimos de forma puntual ante un evento o situación determinado, puede ayudarnos a evitar que se alargue en el tiempo.
Realiza actividades agradables y presta atención a las cosas buenas
Sea lo que sea aquello que te provoca ansiedad, centrar toda tu atención en ello, no te va a ayudar a sentirte mejor, sino todo lo contrario, hará que tu malestar aumente. Sin embargo, si realizas alguna actividad que te resulte placentera, y cambias el foco y lo pones en cosas positivas, es posible que ese rato “cojas fuerza” para seguir luchando contra aquello que te resulta desagradable.
Hábitos saludables para manejar la ansiedad
Comer sano, hacer ejercicio y unos ritmos de sueño adecuados, ayudan a mantener a la ansiedad controlada. En momentos de mucho estrés, es útil hacer un esfuerzo para controlar estos hábitos, ya que notaremos un beneficio en nuestra salud mental también.
Conecta con tus emociones y compártelas
La ansiedad nos lleva a tener numerosas emociones desagradables (miedo, tristeza…) y una gran cantidad de pensamientos negativos (“voy a fracasar”, “no voy a ser capaz”…). Conectar con las emociones y compartirlas con personas empáticas nos ayuda mucho a sentir que el peso es más ligero.
Si te preocupa no saber manejar la ansiedad, recuerda que puedes pedir cita para una entrevista gratuita en info@lapuertaazul.net o en el 634 505 585.
Hola. Tan sencillo en tan pocas palabras. Gracias por vuestros consejos.
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