Hoy, 13 de julio, se celebra el Día Internacional del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Con motivo de ello, hemos querido dar visibilidad a esta realidad y concienciar sobre las necesidades de las personas que presentan TDAH y sus familiares.
¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?
Trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o TDAH. Así se denomina al conjunto de síntomas relacionados con la dificultad para mantener la atención, la presencia de impulsividad y una elevada actividad motora. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo que se inicia en la infancia y continúa en la adultez en el 60-70% de los casos.
A menudo los síntomas se presentan de diversas formas. Algunos están más relacionados con la hiperactividad, como la dificultad para permanecer sentado, moverse y hablar excesivamente, interrumpir o no esperar su turno. Y otros se relacionan más con la dificultad para mantener la atención, como el distraerse fácilmente, no terminar las tareas, o abandonar actividades y no escuchar. Es importante tener en cuenta que se trata de un trastorno del rendimiento, pero no se debe a una falta de conocimiento de habilidades.
El TDAH suele influir en las distintas áreas de la vida de una persona, y no sólo por su sintomatología. Las etiquetas que a menudo se asocian con este trastorno son muy limitantes y conllevan frustración, soledad y desmotivación. ¿Cómo va a crecer un peque que por más que se esfuerza le siguen recordando lo vago que es o lo mal que se porta?
Cambiemos el foco de atención
Al tratarse de síntomas tan visibles, existe a veces una tendencia a estigmatizar a las personas que presentan TDAH y criticar su comportamiento. Muchos niños son etiquetados como problemáticos y desobedientes, convirtiéndose así en motivo de burlas y rechazo. Incluso en ocasiones, esta culpa recae sobre los padres/familiares, al pensar que dichos comportamientos se deben a una falta de límites y normas en casa.
Por esto mismo es importante que conozcamos los mitos que existen alrededor de esta condición y que eduquemos en el respeto y la tolerancia. De igual manera, evitemos los juicios rápidos y en su lugar, pensemos cómo podemos facilitar el desempeño de estas personas o personitas con TDAH.
Hoy en día existen multitud de recursos y adaptaciones que se pueden emplear tanto en el aula, como en casa. Todas ellas son herramientas de fácil aplicación que pueden suponer una gran ayuda y marcar una diferencia.
Si crees que estás experimentando dificultades relacionadas con el TDAH, recuerda que puedes pedir cita para una entrevista gratuita en info@lapuertaazul.net o en el 634 505 585.
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